La Feria de Cali se celebra en los últimos días de diciembre y marca el cierre del año en la ciudad: llega familia de fuera, se abre la casa, se usan espacios que el resto del año casi no se tocan. Es cuando aparecen los pendientes que llevaban meses ahí sin molestar a nadie.

La lista se repite bastante de casa en casa.

Lo que siempre sale a última hora

  • Iluminación exterior: el bombillo del patio o del antejardín que se fundió hace rato y nadie cambió porque no se usaba de noche.
  • Tomacorrientes: de repente hacen falta tres o cuatro más de los que hay, para luces, equipo de sonido y cargadores.
  • La reja o el portón: bisagras flojas, chapa dura, pintura saltada justo en la entrada por donde va a pasar todo el mundo.
  • Muebles de patio: tornillería suelta en sillas y mesas que estuvieron a la intemperie todo el año.
  • Ventiladores: diciembre en Cali es caluroso y un ventilador que no se usó en meses suele necesitar limpieza y, a veces, capacitor nuevo.

Un consejo de fechas

La última semana de diciembre es mala para conseguir materiales: muchas ferreterías reducen horario o cierran por festivos, y lo que falte tocará resolverlo con lo que haya. Hacer la revisión a comienzos del mes —y comprar de una vez lo que se necesite— evita terminar improvisando el 24 por la tarde.

La lista corta que casi nunca falla para diciembre: bombillos de repuesto, un rollo de cinta aislante, multitoma con protección, tornillería surtida y un lubricante para bisagras y chapas.